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Herramientas gratuitas para tu tienda online: qué sirve de verdad y cuándo lo gratis sale caro

Herramientas gratuitas para tu tienda online: qué sirve de verdad y cuándo lo gratis sale caro
31 min de lectura

Escrito por la redacción de Milbrotes. Guía orientativa sobre categorías de software. No damos cifras de planes ni de precios de terceros porque cambian constantemente: los límites del plan gratuito de cada herramienta hay que comprobarlos en su web antes de decidir. Para obligaciones fiscales y de protección de datos, contrasta con tu asesor.

Respuesta corta

Una tienda online pequeña puede cubrir gratis casi toda su capa de medición, SEO, diseño básico, organización interna y parte de la atención al cliente. Lo que rara vez sale gratis de forma sostenible es el hosting con buen rendimiento, el dominio, la pasarela de pago y el envío de correo en volumen. La decisión útil no es «gratis o de pago», sino en qué punto una limitación del plan gratuito empieza a costarte más en ventas perdidas y en horas de trabajo manual de lo que costaría el plan siguiente.

Esta guía está ordenada por trabajo a resolver, no por catálogo de marcas. Verás qué problema resuelve cada bloque, qué mirar antes de elegir y en qué señal concreta conviene salir del plan gratuito. No encontrarás cifras de planes, cuotas ni precios de terceros: cambian cada pocos meses y publicarlas aquí sería darte un dato caducado. Cuando nombramos una herramienta es para que sepas por dónde buscar, y los límites de su versión gratuita los tienes que confirmar en su propia web el día que la contrates.

Elige por trabajo a resolver, no por lista de marcas

El error más caro que comete una tienda pequeña con presupuesto ajustado no es elegir mal una herramienta. Es acumular herramientas. Empiezas con un plugin gratuito de analítica, añades otro de banners de cookies, luego uno de reseñas, otro de pop-ups, otro de optimización de imágenes, y a los seis meses tienes veinte piezas de software de veinte autores distintos peleando por el mismo hueco. La tienda va lenta, nadie sabe qué script escribe qué cookie y cada actualización es una lotería.

La alternativa es empezar por el trabajo. Escribe en una hoja las tareas que tu tienda tiene que hacer sí o sí cada semana: saber de dónde vienen las visitas, publicar y corregir fichas, subir fotos, avisar al cliente de que su pedido salió, contestar preguntas, emitir facturas, hacer copia de seguridad. Cada línea es un trabajo. Solo entonces buscas herramienta, y una por trabajo.

Ese orden cambia la conversación. Deja de ser «qué herramientas gratuitas hay» y pasa a ser «qué hueco tengo abierto y qué es lo mínimo que lo tapa». Con esa pregunta, muchas herramientas famosas se caen solas de la lista porque resuelven un problema que tú todavía no tienes.

Una tienda con cinco herramientas bien elegidas y entendidas rinde mejor que una con veinte instaladas «por si acaso». Cada integración activa es carga, superficie de fallo y un tratamiento de datos más que justificar.

Hay un segundo filtro, menos evidente: quién mantiene la herramienta. Un plugin gratuito con la última actualización hace tres años no es gratis, es deuda. Antes de instalar cualquier cosa mira la fecha del último cambio, si el desarrollador contesta en el foro de soporte y si hay una vía de pago que financie el proyecto. Un producto gratuito que no tiene modelo de negocio detrás acaba cerrando, cambiando de dueño o llenándose de publicidad. Los tres finales te afectan.

Analítica y medición (y el consentimiento previo)

Qué problema resuelve

Sin medición estás decidiendo a ciegas. No sabes qué canal te trae compradores y cuál te trae curiosos, qué paso del checkout pierde gente, qué producto se ve mucho y se compra poco. Con una tienda pequeña esa ceguera es cara porque cada euro de promoción cuenta el doble.

La base gratuita habitual son dos piezas complementarias que mucha gente confunde. Google Search Console te enseña lo que ocurre antes del clic: qué consultas muestran tu tienda, en qué posición media apareces, qué páginas están indexadas, qué errores de rastreo hay y cómo van tus Core Web Vitals con datos de visitas reales. Google Analytics 4 te enseña lo que ocurre después del clic: recorrido, eventos, embudo, conversiones. Necesitas las dos y no se sustituyen.

Search Console tiene una ventaja que casi nadie menciona: sus datos vienen del lado de Google, no de un script en tu web, así que no dependen de que el visitante acepte cookies. Es la fuente más estable que vas a tener y es la primera que deberías dar de alta, incluso antes que la analítica.

El consentimiento previo no es opcional

Aquí está la parte que muchas tiendas se saltan y que puede acabar en expediente. El artículo 22.2 de la LSSI exige consentimiento previo e informado para almacenar información o acceder a información ya almacenada en el equipo del usuario, salvo cookies estrictamente necesarias para prestar el servicio que el usuario ha pedido. La analítica, con carácter general, no entra en esa excepción. La Agencia Española de Protección de Datos lo ha detallado en su guía sobre el uso de cookies, actualizada en enero de 2024.

En la práctica, para tu tienda significa varias cosas concretas. Los scripts de medición y de publicidad no deben cargar ni escribir nada hasta que haya una aceptación válida. Rechazar tiene que ser tan fácil como aceptar, con un botón al mismo nivel visual, no escondido tras «configurar». Seguir navegando no es consentimiento. El consentimiento debe poder retirarse después con la misma facilidad, así que necesitas un enlace permanente para cambiar de opinión. Y los muros de cookies que bloquean el acceso sin alternativa razonable están limitados.

Si además usas herramientas del ecosistema publicitario de Google, desde marzo de 2024 el Consent Mode en su versión 2 es requisito para determinadas funciones de medición y remarketing en el Espacio Económico Europeo. Ese detalle técnico se le escapa a mucha tienda pequeña y luego aparece como pérdida silenciosa de datos de conversión.

Qué mirar antes de elegir

De la plataforma de consentimiento mira que bloquee de verdad las etiquetas antes de la aceptación, no que se limite a mostrar un banner mientras los scripts ya se han cargado. Mira que guarde registro de los consentimientos, porque la carga de la prueba es tuya. Y mira que su propio banner no te destroce el CLS, un fallo bastante común: un aviso que empuja el contenido al aparecer arruina la métrica de estabilidad visual en todas las páginas.

De la analítica mira si te deja exportar datos en bruto, cuánto tiempo conserva el histórico y si el muestreo te va a distorsionar los informes cuando crezcas. Y decide desde el principio qué cinco números vas a mirar cada semana. Un panel con cuarenta métricas no se mira, se ignora.

Cuándo dejar el plan gratuito

Cuando el histórico que necesitas sea más largo que el que te conservan, cuando el muestreo te impida analizar campañas, o cuando la aceptación de cookies baje tanto que necesites medición del lado del servidor para reconstruir el embudo. Antes de eso, el plan gratuito de una analítica sobra para una tienda pequeña.

SEO técnico y de contenidos

Qué problema resuelve

El SEO es el único canal que sigue trayendo visitas cuando dejas de pagar. Para una tienda con presupuesto cero no es una opción entre varias: es la opción. Y la mayor parte del trabajo inicial se hace con herramientas gratuitas o con las que ya vienen dentro de tu plataforma.

El SEO técnico de una tienda pequeña se reduce a unas pocas cosas que hay que hacer bien y luego revisar de vez en cuando. Que cada producto y cada categoría tenga un título y una descripción escritos a mano, no generados en serie. Que exista un sitemap XML actualizado y enviado en Search Console. Que las URL sean estables y legibles. Que las páginas duplicadas (filtros, ordenaciones, variantes de color) apunten con canonical a la versión buena en lugar de competir entre sí. Que el marcado de producto con datos estructurados diga la verdad sobre precio y disponibilidad. Y que no tengas bloqueado por accidente en robots.txt algo que quieres que se indexe.

Qué mirar antes de elegir

Los plugins de SEO gratuitos hacen bien el trabajo de plantillas de títulos, sitemap y canónicos. Lo que ninguno hace por ti es la parte que importa: decidir qué páginas merecen existir y escribirlas. Antes de instalar uno, comprueba que no dupliques funciones que tu plataforma ya trae, porque dos módulos generando etiquetas canónicas a la vez es una fuente clásica de conflictos.

Para la investigación de palabras clave con presupuesto cero tienes más de lo que parece. El propio informe de rendimiento de Search Console te dice por qué consultas ya apareces sin haberlo intentado, y ahí suele haber oro: términos donde estás en la segunda página y una mejora de la ficha te sube. El autocompletado del buscador, las preguntas relacionadas y las búsquedas del propio buscador interno de tu tienda te dan lenguaje real de cliente. Ese buscador interno, por cierto, es la fuente de intención más infravalorada que tienes: lo que la gente teclea dentro de tu web y no encuentra es una lista de productos y de contenidos por crear.

Antes de pagar por una herramienta de palabras clave, agota el informe de consultas de Search Console y el histórico de tu buscador interno. Son datos tuyos, sobre tu público, y no cuestan nada.

Cuándo dejar el plan gratuito

Cuando necesites análisis de competencia sistemático, seguimiento diario de posiciones en muchas palabras o auditorías de rastreo de un catálogo grande. Con menos de un par de cientos de referencias y sin equipo de marketing, las herramientas de pago de SEO se amortizan mal.

Qué problema resuelve

El catálogo es el corazón de la tienda y donde más horas se pierden. Cada producto necesita título, descripción, imágenes, precio, stock, categoría, atributos y, si vendes fuera de tu web, un feed que otros sistemas puedan leer. Hacerlo a mano producto a producto funciona con veinte referencias y se vuelve inviable con doscientas.

La herramienta gratuita más potente aquí es la más aburrida: una hoja de cálculo bien montada como fuente única de verdad, más el importador y exportador CSV que casi todas las plataformas traen de serie. Con eso corriges cien descripciones de golpe, cambias una categoría entera, detectas fichas sin imagen o sin descripción, y tienes una copia de tu catálogo fuera de la plataforma.

Qué mirar antes de elegir

Mira que la exportación incluya todo: no solo nombre y precio, sino atributos, variantes, metadatos de SEO e identificadores. Una exportación parcial te da una falsa sensación de seguridad. Mira también cómo gestiona la plataforma los identificadores de producto (SKU propio, GTIN o EAN cuando el fabricante lo tenga) porque son la clave para no duplicar fichas y para que los comparadores y buscadores reconozcan tu producto.

Sobre los identificadores hay una regla que conviene grabar: un GTIN identifica un producto concreto de un fabricante concreto. Reutilizar el mismo código en varias fichas distintas porque «se parecen» genera errores en los canales que validan ese dato y confunde a los sistemas que agrupan ofertas. Si no tienes el código real, es mejor no ponerlo que poner uno prestado.

En descripciones, la tentación con presupuesto cero es copiar la ficha del fabricante. Es rápido y es el camino más corto a no posicionar nunca, porque ese mismo texto está en otras cincuenta tiendas. Reescribir aunque sea el primer párrafo y añadir lo que tú sabes del producto (para quién es, con qué no encaja, qué preguntan los clientes) es el trabajo que ninguna herramienta te hace y el que más diferencia marca. En la misma línea, no publiques valoraciones ni reseñas que no procedan de clientes reales verificables: además de ser una práctica desleal, la normativa de consumo exige informar de si compruebas que quien reseña ha comprado.

Cuándo dejar el plan gratuito

Cuando sincronices stock con más de un canal a la vez y las descuadres a mano cada semana. Ahí un gestor de catálogo de pago se paga solo con la primera venta que dejas de cancelar por falta de existencias.

Imágenes: el lastre número uno de una tienda

Por qué esto va antes que cualquier plugin de caché

Si tuvieras que arreglar una sola cosa de tu tienda esta semana, arregla las imágenes. En la mayoría de tiendas pequeñas que van lentas, las imágenes son la mayor parte del peso de la página, y no por poco. Un fotógrafo te entrega archivos de varios miles de píxeles de ancho, alguien los sube tal cual, el navegador los descarga enteros y luego los encoge por CSS a un tercio del tamaño. El visitante ha pagado el ancho de banda de una imagen que nunca ve a su resolución real.

Ningún plugin de caché arregla eso. La caché evita repetir trabajo del servidor, pero el archivo pesado sigue viajando por la red. Y en móvil con conexión mediana, que es donde está buena parte de tu tráfico, ese peso se traduce directamente en abandono.

Qué hacer, en orden

Primero, sube las imágenes ya redimensionadas a las dimensiones máximas que tu diseño va a mostrar. No hace falta un original de galería para una miniatura de listado. Segundo, sirve formatos modernos: WebP tiene soporte generalizado en los navegadores actuales y AVIF comprime todavía más a igualdad de calidad, con la precaución de comprobar el soporte y dejar una alternativa. Tercero, usa srcset y sizes para que cada pantalla descargue la versión que le corresponde en lugar de la más grande. Cuarto, aplica carga diferida a lo que está por debajo del pliegue con loading="lazy", pero nunca a la imagen principal del producto: esa suele ser tu LCP y diferirla empeora la métrica en vez de mejorarla. A esa conviene darle prioridad alta con fetchpriority="high". Quinto, reserva el espacio con atributos de ancho y alto o con proporción en CSS para que la página no salte al cargar, que es de donde sale la mitad del CLS de una tienda.

Para el trabajo de compresión tienes compresores gratuitos en el navegador y herramientas de línea de comandos que procesan carpetas enteras. Muchas plataformas y CDN ofrecen conversión automática a formatos modernos, y esa suele ser la vía menos trabajosa si tu hosting la incluye.

Y una advertencia sobre el alt: no es un hueco para meter palabras clave. Es el texto que oye una persona con lector de pantalla y el que ve el buscador cuando la imagen no carga. Describe lo que se ve, en una frase, con el nombre del producto si aparece. Ese es todo el truco. Si quieres profundizar en la parte de producción, tenemos una guía dedicada a cómo fotografiar productos para tu tienda.

Cuándo dejar el plan gratuito

Cuando el volumen de fotos nuevas por semana te obligue a procesar a mano. Un servicio de optimización automática integrado en el flujo de subida te devuelve las horas que ahora dedicas a arrastrar archivos a un compresor.

Velocidad y Core Web Vitals

Qué problema resuelve

La velocidad afecta a dos cosas a la vez: cuánta gente se queda y qué señales recibe el buscador. Google mide la experiencia con tres métricas, las Core Web Vitals, y los umbrales publicados son concretos y verificables:

Core Web Vitals: qué mide cada una y qué umbral se considera bueno (percentil 75 de visitas reales)
MétricaQué mideUmbral «bueno»Causa típica en una tienda
LCP (Largest Contentful Paint)Cuándo aparece el elemento principal visible2,5 s o menosImagen de producto pesada, fuente que bloquea, respuesta lenta del servidor
CLS (Cumulative Layout Shift)Desplazamiento inesperado del diseño0,1 o menosImágenes sin dimensiones, banner de cookies que empuja, anuncios insertados
INP (Interaction to Next Paint)Respuesta a las interacciones del usuario200 ms o menosExceso de scripts de terceros, menús y filtros con JavaScript pesado

INP sustituyó oficialmente a FID como métrica de interactividad en marzo de 2024, así que cualquier tutorial que todavía te hable de optimizar FID está desactualizado.

Con qué medirlo gratis

PageSpeed Insights te da dos bloques que conviene no confundir. Arriba, cuando hay muestra suficiente, aparecen los datos de campo del informe de experiencia de usuario de Chrome: visitas reales de personas reales durante los últimos veintiocho días. Abajo, la prueba de laboratorio con Lighthouse: una simulación en condiciones fijas. La puntuación de laboratorio sirve para diagnosticar qué arreglar; la de campo es la que cuenta para evaluar la experiencia. Perseguir el cien de Lighthouse mientras el campo sigue en rojo es tiempo mal invertido.

Search Console tiene su propio informe de Core Web Vitals agrupado por tipos de página, y ese agrupamiento es lo más útil que tienes: te dice si el problema está en «todas las fichas de producto» o solo en el listado, con lo que arreglas una plantilla en vez de ciento veinte páginas. Las herramientas de desarrollador del navegador completan el cuadro para ver qué recurso está bloqueando el renderizado.

Qué mirar antes de elegir

La palanca más grande no es una herramienta, es el hosting. Un alojamiento compartido saturado te pone un techo que ningún plugin rompe. Antes de gastar horas en microoptimizaciones, mide el tiempo de respuesta del servidor: si está alto de forma consistente, ese es tu problema y la solución cuesta dinero, no configuración.

La segunda palanca son los scripts de terceros. Cada chat, cada píxel, cada widget de reseñas y cada mapa incrustado suma. Haz inventario una vez al trimestre y quita lo que no uses. Es la optimización más rentable que existe porque no requiere conocimientos técnicos, solo decisión.

Cuándo dejar el plan gratuito

Cuando necesites monitorización continua con alertas, o cuando tu hosting compartido ya no dé más de sí. En ambos casos hablamos de infraestructura, no de una app: es el gasto que peor se recorta en una tienda que factura.

Email transaccional, email marketing y consentimiento

Dos canales que no se deben mezclar

El correo transaccional es el que sale porque hay una relación contractual: confirmación de pedido, aviso de envío, cambio de estado, restablecimiento de contraseña, factura. Tiene que llegar siempre y no necesita consentimiento comercial porque no es publicidad.

El correo comercial es otra cosa: newsletter, promociones, recuperación de carrito con oferta. Ese necesita base jurídica, información clara en el momento de la captación y una baja fácil en cada envío. La casilla premarcada no vale como consentimiento y la LSSI regula además las comunicaciones comerciales por vía electrónica.

Mantenerlos separados no es purismo. Si mandas campañas desde el mismo remitente y la misma reputación que los avisos de pedido, un pico de quejas por spam en una promoción puede hacer que dejen de entregarse las confirmaciones de compra. Es el peor fallo posible porque el cliente cree que su pedido no ha entrado y te escribe, o peor, pide la devolución del cargo.

Qué mirar antes de elegir

En transaccional, mira la entregabilidad y la trazabilidad: si puedes ver qué correos salieron, cuáles rebotaron y por qué. Configura SPF, DKIM y DMARC en tu dominio; no cuesta dinero, cuesta un rato con tu proveedor de DNS, y es lo que separa que tus correos lleguen a la bandeja o al spam. Muchos proveedores grandes de correo han endurecido sus requisitos de autenticación para remitentes en volumen, así que esto ya no es opcional ni siquiera para una tienda pequeña.

En marketing, mira la exportación de la lista (tus suscriptores son tuyos), la gestión del consentimiento y su prueba, y dónde están alojados los datos. Y mira el modelo de precios por contactos, porque es donde el plan gratuito se estrecha primero: creces en suscriptores, no en envíos, y de repente el salto de plan llega antes de lo previsto.

Guarda desde el primer día cuándo, cómo y desde dónde te dio cada persona su consentimiento. El día que alguien lo discuta o te lo pida la autoridad de control, ese registro es lo único que te sostiene.

Cuándo dejar el plan gratuito

En transaccional, en cuanto vendas de forma regular: no puedes permitirte que un aviso de pedido dependa de una cuota gratuita agotada a mitad de mes. En marketing, cuando la lista crezca por encima del tramo gratuito o cuando necesites automatizaciones que el plan básico no permite.

Atención al cliente y chat

Qué problema resuelve

Las dudas antes de comprar se convierten en venta o en abandono según lo rápido que las resuelvas. Y las consultas posventa mal gestionadas se convierten en reclamaciones. Con una tienda pequeña, el canal importa menos que el tiempo de respuesta.

La base gratuita razonable es un buzón compartido con etiquetas y respuestas guardadas, más una página de preguntas frecuentes que resuelva de verdad lo que la gente pregunta (plazos, gastos de envío, cómo devolver, qué pasa si el producto llega dañado). Una FAQ honesta reduce más carga de soporte que cualquier chat.

Sobre el chat en vivo, dos advertencias. La primera es de rendimiento: los widgets de chat están entre los scripts de terceros que más pesan y más castigan el INP. La segunda es de expectativa: un chat visible que nadie atiende es peor que no tenerlo, porque promete inmediatez y entrega silencio. Si no vas a estar, no lo pongas o configúralo como formulario con horario claro.

Lo que la ley te obliga a tener claro

Tu página de devoluciones no es marketing, es información precontractual obligatoria, y aquí se cometen errores caros que se copian de plantilla en plantilla. En venta a distancia el consumidor tiene 14 días naturales para desistir sin justificar su decisión (artículos 102 a 108 del texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, RDL 1/2007), y puede comprobar el producto como lo haría en una tienda física. Cláusulas del tipo «solo se admiten devoluciones con el precinto intacto y en su embalaje original» son ilegales como norma general. Hay excepciones tasadas en el artículo 103, como los bienes confeccionados a medida o claramente personalizados, y ahí sí puedes excluir el desistimiento, pero informándolo antes de la compra.

La garantía legal de conformidad, tras el RDL 7/2021, es de tres años desde la entrega para bienes, no de dos. Si tu página sigue diciendo dos años, está desactualizada y estás informando mal a tu cliente.

Y sobre precios: cuando anuncies una reducción, la norma exige indicar el precio anterior más bajo aplicado durante los treinta días previos. Es la regla que llegó con la directiva Ómnibus y se incorporó al artículo 20 de la Ley de Ordenación del Comercio Minorista. Los descuentos calculados sobre un precio inflado que nunca se cobró son una infracción, no una técnica de venta.

Cuándo dejar el plan gratuito

Cuando el volumen de consultas te obligue a repartir el buzón entre varias personas y necesites asignación, historial por cliente y métricas de tiempo de respuesta.

Facturación y contabilidad

Qué problema resuelve

Emitir facturas correctas, numeradas y conservadas, y llevar el registro de ingresos y gastos con el que tu asesor presentará los impuestos. Es el bloque donde menos conviene improvisar y donde el software gratuito tiene más letra pequeña.

En España, además, es el bloque que más se ha movido en los últimos años. Entre la Ley 11/2021 de medidas antifraude y su desarrollo reglamentario sobre los requisitos de los sistemas informáticos de facturación, y la factura electrónica obligatoria entre empresas y profesionales que introdujo la Ley 18/2022 de creación y crecimiento de empresas, el calendario de entrada en vigor se ha aplazado y modificado en varias ocasiones. En el País Vasco convive con TicketBAI y su propio calendario foral.

Por eso aquí no te damos fechas: el dato caducaría. Lo que sí te decimos es qué hacer. Consulta el calendario vigente en la sede electrónica de la Agencia Tributaria y confirma con tu asesor qué te aplica y desde cuándo, antes de contratar o cambiar de software. Y cuando evalúes una herramienta, pregunta directamente si el fabricante declara su adecuación a los requisitos que te apliquen y con qué plazos, porque un programa que no los cumpla te obliga a migrar con prisa.

Qué mirar antes de elegir

Mira la exportación de asientos y facturas en un formato que tu asesoría pueda leer, porque el ahorro se evapora si alguien tiene que reteclear. Mira la numeración correlativa y la imposibilidad de borrar sin rastro. Mira la conservación de los documentos y durante cuánto tiempo, que tiene plazos legales. Y mira quién es el fabricante: en facturación, un proyecto sin empresa detrás es un riesgo desproporcionado para lo que te ahorras.

Cuándo dejar el plan gratuito

Prácticamente desde que factures con regularidad. Es el bloque donde el plan de pago cuesta poco comparado con el problema que evita, y donde la trazabilidad importa más que la comodidad.

Diseño y creatividades

Qué problema resuelve

Necesitas banners de portada, imágenes para redes, cabeceras de correo, etiquetas de envío y algún icono. Con presupuesto cero, esto se cubre bien: hay editores gráficos en el navegador con plantillas, editores de imagen de escritorio libres y bancos de fotografía e iconografía con licencias abiertas.

Qué mirar antes de elegir

La licencia, siempre. «Gratis» y «libre para uso comercial» no son lo mismo, y en un banco de imágenes hay que leer si se permite el uso comercial, si exige atribución y si hay restricciones para productos derivados. Una imagen mal licenciada en la portada de tu tienda es una reclamación esperando a ocurrir, y las gestionan de forma bastante sistemática.

Con las tipografías pasa igual: las de licencia abierta se pueden alojar en tu propio servidor, lo que además mejora el rendimiento y te evita una petición a un tercero. Las de pago suelen tener licencias distintas para web y para impresión.

Y con las imágenes generadas por inteligencia artificial, prudencia doble: revisa los términos de la herramienta sobre uso comercial y no las uses para representar un producto físico que vendes. Si la foto no es del producto real, estás dando información engañosa sobre lo que el cliente va a recibir. Para producto, foto real; la generación sirve para fondos, ambientes o ilustración de blog.

Cuándo dejar el plan gratuito

Cuando necesites trabajo en equipo sobre las mismas plantillas, control de marca o exportaciones en formatos que la versión gratuita no da. Para una tienda de una persona, casi nunca.

Gestión de tareas y documentación

Qué problema resuelve

Que las cosas no se pierdan. Suena menor y es lo que separa una tienda que mejora cada mes de una que apaga fuegos. Los planes gratuitos de los gestores de tareas y de las herramientas de notas cubren de sobra a un equipo de una a tres personas.

Lo que de verdad aporta valor aquí no es la herramienta, es escribir los procedimientos. Cómo se da de alta un producto, paso a paso. Qué se comprueba antes de publicar una ficha. Cómo se tramita una devolución. Qué se hace si la pasarela de pago falla. Son documentos de media página que te ahorran errores cuando estás cansado y que hacen posible delegar el día que contrates a alguien.

Qué mirar antes de elegir

Exportación, otra vez. Tus procedimientos y tu histórico de decisiones tienen que poder salir en un formato legible. Y busca lo más simple que resuelva: una tienda pequeña no necesita una herramienta de gestión de proyectos con dependencias y diagramas, necesita una lista que alguien mire cada mañana.

Cuándo dejar el plan gratuito

Cuando el equipo crezca lo suficiente para necesitar permisos por persona, o cuando el límite de usuarios o de historial te estorbe.

Copias de seguridad

Qué problema resuelve

Que un fallo no se convierta en el final. Una actualización que rompe la tienda, un borrado accidental, una intrusión, un fallo del disco del servidor. Sin copia, cualquiera de esos cuatro te deja sin negocio.

Una tienda necesita copia de dos cosas: los ficheros (tema, plugins, imágenes subidas) y la base de datos (productos, pedidos, clientes). Con una sola de las dos no se restaura nada útil.

Qué mirar antes de elegir

Cuatro preguntas y todas importan. ¿Dónde se guarda? Una copia en el mismo servidor que la tienda no protege del fallo del servidor: tiene que haber al menos una fuera. ¿Con qué frecuencia? Si recibes pedidos cada día, una copia semanal significa perder hasta siete días de pedidos. ¿Cuánto se conserva? El daño se detecta a veces días después, así que necesitas poder volver más atrás que a la copia de ayer. ¿Y se restaura?

Esa última es la que casi nadie contesta. Una copia que nunca has restaurado no es una copia, es una suposición. Prueba la restauración en un entorno de pruebas al menos una vez, con calma, antes de necesitarla con prisa. Descubrirás si el fichero está completo, si te falta algún paso y cuánto tardas de verdad.

La copia que hace tu proveedor de hosting es un buen complemento, pero conviene no depender solo de ella: comprueba qué incluye, cuánto la conserva y si te la puedes descargar tú sin abrir una incidencia.

Cuándo dejar el plan gratuito

En cuanto los pedidos sean tu ingreso principal. Aquí el cálculo es directo: lo que cuesta al año un servicio de copias frente a lo que cuesta reconstruir a mano una semana de pedidos.

Seguridad básica

Qué problema resuelve

Que no te entren, y que si te entran el daño sea limitado. Una tienda pequeña no es un objetivo elegido a mano: es un objetivo automático, barrido por robots que prueban usuarios y contraseñas y buscan versiones desactualizadas.

Lo básico es gratis y son cinco cosas. Certificado TLS activo y toda la tienda servida por HTTPS, con redirección desde HTTP; hoy los certificados automáticos y renovables son estándar y no hay excusa. Contraseñas largas y distintas para cada servicio, gestionadas con un gestor de contraseñas en lugar de una hoja o la memoria. Doble factor activado en todo lo que lo permita, empezando por el panel de la tienda, el correo, el hosting, el registrador del dominio y la pasarela de pago. Actualizaciones al día de plataforma, tema y extensiones, porque la mayoría de los ataques aprovechan fallos ya corregidos. Y usuarios con el permiso mínimo, sin cuentas de administrador compartidas y retirando accesos de gente que ya no colabora contigo.

Añade una sexta: no toques nunca los datos de pago. Tu tienda no debe almacenar números de tarjeta. Deja que la pasarela gestione el pago en su entorno y limita tu responsabilidad. Si alguna integración te propone guardar datos de tarjeta en tu base de datos, esa integración se descarta.

El registrador de tu dominio y tu correo son las dos cuentas que hay que proteger primero. Quien controla el dominio controla la tienda entera, y quien controla el correo puede restablecer todas las demás contraseñas.

Qué mirar antes de elegir

De los plugins de seguridad, sospecha de los que prometen protección total y meten diez funciones a cambio de mucho consumo. Vale más un cortafuegos a nivel de servidor o de CDN y una buena higiene de accesos que una capa de alertas dentro de la propia aplicación que ya fue comprometida.

Cuándo dejar el plan gratuito

Cuando manejes volumen suficiente para que una caída te duela de verdad, o cuando necesites monitorización con aviso inmediato. Antes de eso, la higiene bien hecha rinde más que cualquier suscripción.

El coste oculto de lo gratuito

Esta es la parte que casi nadie escribe, y es la que más dinero ahorra. Un plan gratuito no significa que no pagues; significa que pagas en otra moneda. Conviene saber en cuál.

1. Dependencia de algo que puede desaparecer

Una herramienta gratuita puede cerrar, ser comprada, cambiar de modelo o retirar la capa gratuita con un preaviso corto. Ha pasado tantas veces que ya no es hipótesis: es el ciclo de vida normal del software gratuito financiado por inversión. El día que ocurre, tú estás en campaña y no tienes plan B.

La mitigación no es evitar lo gratuito, es no construir el proceso crítico encima de una sola pieza sin alternativa. Pregúntate por cada herramienta: si mañana anuncia el cierre, ¿cuántos días tardo en sustituirla y qué pierdo por el camino? Si la respuesta es «semanas» o «no lo sé», tienes un riesgo concentrado.

2. Propiedad y portabilidad de tus datos

Tus clientes, tus pedidos, tus suscriptores y tus contenidos son tu activo. Si viven dentro de una herramienta que no deja exportarlos en un formato legible, no son del todo tuyos. La fricción de salida es un precio, aunque no aparezca en ninguna factura.

La prueba se hace el primer día, no el último. En cuanto des de alta una herramienta, busca la opción de exportar, ejecútala y abre el archivo. Si sale un CSV o un JSON completo, bien. Si sale un PDF con una tabla, un volcado parcial o directamente no hay opción, ya sabes a qué atenerte. Repite esa exportación de vez en cuando y guárdate la copia: sirve de portabilidad y de copia de seguridad a la vez.

3. Los límites aparecen justo cuando creces

Los planes gratuitos están diseñados con inteligencia comercial: el límite se coloca donde empiezas a tener éxito. Suscriptores, pedidos al mes, usuarios del equipo, correos enviados, llamadas a la API. Todos son umbrales que no notas mientras eres pequeño y que te alcanzan en el peor momento, que es cuando vas creciendo y no tienes tiempo de migrar.

Anticípalo. Cuando elijas una herramienta, mira no solo el plan gratuito sino el siguiente escalón y el de después. Una herramienta con un salto de precio suave es mejor compañera que una con un plan gratuito generoso y un primer plan de pago desproporcionado. Y ten identificada cuál es la métrica que te va a hacer saltar de plan: normalmente es una sola.

4. RGPD, encargados del tratamiento y transferencias internacionales

Este es el coste oculto que más caro sale y el que menos se mira. Cada herramienta que toca datos de tus clientes te convierte a ti en responsable del tratamiento y a ella en encargada. Eso implica obligaciones concretas: contrato de encargado con el contenido del artículo 28 del RGPD, la herramienta anotada en tu registro de actividades de tratamiento, información al usuario en tu política de privacidad y una base jurídica válida para cada finalidad.

Si el proveedor está fuera del Espacio Económico Europeo o aloja los datos fuera, hay además transferencia internacional, y esa necesita un mecanismo del capítulo V del RGPD: decisión de adecuación de la Comisión Europea, cláusulas contractuales tipo con su análisis de impacto de la transferencia, u otra de las garantías previstas. Para Estados Unidos existe desde julio de 2023 una decisión de adecuación asociada al marco de privacidad de datos, con empresas que se autocertifican en él, y su vigencia ha sido y sigue siendo objeto de debate jurídico. Conclusión práctica: no des por hecho que está resuelto por defecto, comprueba caso por caso y documenta lo que compruebes.

Que la herramienta sea gratuita no cambia una coma de todo esto. Y hay un matiz añadido: en algunos servicios gratuitos, el modelo de negocio consiste precisamente en tratar los datos para sus propios fines. Léete qué dice el contrato sobre eso antes de meter ahí tu lista de clientes.

5. El tiempo, que es el coste que nunca se contabiliza

Una herramienta gratuita que te obliga a un apaño manual cada semana te cuesta, a lo largo del año, más que la suscripción que estás evitando. Haz la cuenta de verdad: minutos por semana, por cincuenta semanas, por lo que vale tu hora. Es un cálculo incómodo y suele dar la razón al plan de pago en dos o tres casos concretos de cualquier tienda.

Coste oculto por tipo y cómo reducirlo sin gastar dinero
Coste ocultoCómo se manifiestaQué hacer desde el primer día
Discontinuidad del servicioCierre, compra o retirada del plan gratuito con poco preavisoTener identificada una alternativa por cada pieza crítica y no concentrar todo en un proveedor
Bloqueo de datosNo hay exportación, o es parcial o ilegibleProbar la exportación al dar de alta la herramienta y repetirla periódicamente
Techo de crecimientoEl límite llega en plena campañaSaber qué métrica te hará saltar de plan y revisar el escalón siguiente antes de elegir
Cumplimiento RGPDEncargado sin contrato, transferencia sin garantía, herramienta fuera del registroContrato del art. 28, registro de actividades y comprobación del mecanismo de transferencia
RendimientoScripts de terceros que castigan LCP e INPInventario trimestral y retirada de lo que no se usa
Horas de trabajo manualApaños repetidos cada semanaContabilizar los minutos y compararlos con el coste del plan de pago

Orden de prioridad con presupuesto cero

Si empiezas hoy y no puedes gastar nada más allá del dominio y el alojamiento, este es un orden que funciona. Está pensado para que cada paso te dé información o te quite riesgo, no para tenerlo todo montado el primer día.

Semana 1: que la tienda sea visible y no se pierda

Certificado TLS activo y todo por HTTPS. Contraseñas únicas en un gestor y doble factor en dominio, hosting, correo, panel de la tienda y pasarela de pago. Copia de seguridad de ficheros y base de datos, fuera del servidor, con una restauración probada. Alta en Search Console y envío del sitemap. Es el suelo. Sin esto, lo demás da igual.

Semana 2: medir con permiso

Plataforma de consentimiento que bloquee de verdad las etiquetas antes de la aceptación, con rechazo tan accesible como la aceptación y con posibilidad de cambiar de opinión. Analítica configurada detrás de ese consentimiento, con las conversiones que importan y no cuarenta eventos. Política de privacidad y de cookies escritas para tu caso, con las herramientas que usas de verdad.

Semana 3: imágenes y velocidad

Redimensionar y convertir el catálogo de imágenes, poner srcset, diferir lo que está bajo el pliegue y priorizar la imagen principal. Medir en PageSpeed Insights antes y después, y mirar el informe agrupado de Search Console para arreglar plantillas en vez de páginas sueltas. Este es el paso que más cambia la sensación de la tienda.

Semana 4: catálogo y correo transaccional

Exportar el catálogo a hoja de cálculo, detectar fichas sin descripción propia o sin imagen y corregirlas por lotes. Autenticar el dominio con SPF, DKIM y DMARC y comprobar que los avisos de pedido llegan a la bandeja de entrada, no al spam, en los proveedores de correo más habituales entre tus clientes.

Mes 2: contenido, información legal y organización

Revisar que la información de envíos, desistimiento de 14 días naturales, garantía legal de tres años y forma de reclamar esté completa y sea correcta. Escribir los tres o cuatro procedimientos internos que más repites. Empezar a publicar contenido a partir de lo que ya te trae impresiones en Search Console y de lo que la gente busca en tu buscador interno. Si quieres una panorámica del contexto, tenemos una introducción a cómo funciona el ecommerce en España y un repaso de qué herramientas usar para ecommerce.

Mes 3 en adelante: el primer gasto

Cuando llegue el momento de gastar el primer euro en software, hay tres candidatos por delante del resto, y en este orden: alojamiento con rendimiento real si el servidor es tu cuello de botella, correo transaccional fiable si ya vendes con regularidad, y facturación adecuada a la normativa que te aplique. Lo demás casi siempre puede esperar otro trimestre.

La pregunta que ordena todas las decisiones no es «¿cuánto cuesta este plan?». Es «¿cuánto me cuesta que esto falle un sábado por la tarde en plena campaña?». Contéstala herramienta por herramienta y la lista de prioridades se escribe sola.

Una última idea que vale más que cualquier lista de herramientas: revisa tu inventario de software cada trimestre. Media hora con una hoja de cálculo, apuntando qué tienes instalado, para qué sirve, quién lo mantiene, qué datos toca y si sigues usándolo. Es la tarea más aburrida de esta guía y la que evita que dentro de un año tengas veinte piezas y ni idea de qué hace la mitad.

Preguntas frecuentes

¿Se puede montar y sostener una tienda online solo con herramientas gratuitas?

Se puede sostener la capa de medición, SEO, diseño básico, tareas y parte de la atención al cliente con planes gratuitos. Lo que casi nunca es gratis de forma sostenible es el hosting con rendimiento, el dominio, la pasarela de pago (que cobra comisión por transacción) y el envío de correo en volumen. Un plan realista mezcla gratuito donde el gratuito es bueno y pago donde el fallo te cuesta ventas.

¿Puedo instalar Google Analytics antes de que el usuario acepte las cookies?

No. El artículo 22.2 de la LSSI exige consentimiento previo para almacenar o acceder a información en el dispositivo del usuario cuando no se trata de cookies técnicas estrictamente necesarias. La analítica no entra en esa excepción con carácter general, así que el script no debe cargar ni escribir nada hasta que haya una aceptación válida. Rechazar debe ser tan fácil como aceptar y el consentimiento debe poder retirarse.

¿Qué herramienta gratuita mejora más rápido la velocidad de una tienda?

Ninguna herramienta suele mover tanto la aguja como reducir el peso de las imágenes. Servirlas en formatos modernos como WebP o AVIF, en las dimensiones reales a las que se muestran, con srcset para cada tamaño de pantalla, con carga diferida en lo que está por debajo del pliegue y con prioridad alta en la imagen principal, arregla en una tarde lo que un plugin de caché no arregla en un mes.

¿Qué son LCP, CLS e INP y qué valores debo buscar?

Son las tres Core Web Vitals de Google. LCP mide cuándo aparece el elemento principal, con objetivo de 2,5 segundos o menos. CLS mide el desplazamiento inesperado del diseño, con objetivo de 0,1 o menos. INP mide la respuesta a las interacciones del usuario y sustituyó a FID en marzo de 2024, con objetivo de 200 milisegundos o menos. Se consideran superadas cuando el percentil 75 de tus visitas reales cumple el umbral.

¿Puedo usar mi herramienta de email marketing para los correos de pedido?

Conviene separarlos. El correo transaccional se envía porque hay una relación contractual y tiene que llegar sí o sí. El correo comercial necesita consentimiento y salida fácil. Mezclar ambos en el mismo canal hace que un problema de reputación en las campañas te tumbe los avisos de pedido, que es lo último que quieres que falle.

¿Qué pasa con el RGPD si la herramienta gratuita tiene los servidores fuera de la Unión Europea?

Sigue siendo tratamiento de datos personales y tú eres el responsable. Necesitas base jurídica, contrato de encargado del tratamiento, la herramienta en tu registro de actividades y, si hay transferencia internacional, un mecanismo válido del capítulo V del RGPD: decisión de adecuación, cláusulas contractuales tipo o alguna de las garantías previstas. Un plan gratuito no te exime de nada de esto.

¿Cuándo conviene dejar el plan gratuito y pasar al de pago?

Cuando la limitación te cuesta dinero o tiempo con regularidad: pedidos que no se avisan, correos que no salen, horas de trabajo manual repetido cada semana, o un riesgo de indisponibilidad que no puedes asumir en campaña. La regla práctica es comparar el coste del plan con las horas que te ahorra y con la venta que pierdes cuando la herramienta se queda corta.

¿Cómo evito quedarme atrapado en una herramienta gratuita?

Comprueba la exportación el primer día, no el día que quieras irte. Exporta tus datos a un formato abierto y guárdate una copia. Si una herramienta no deja sacar clientes, pedidos, suscriptores o contenidos en un formato legible, esa fricción es parte de su precio real aunque el plan cueste cero.

¿Es seguro dar acceso a mi tienda a una app gratuita del marketplace de aplicaciones?

Depende de los permisos que pida y de quién la mantenga. Revisa qué datos solicita, si necesita permisos de escritura sobre pedidos y clientes, cuándo fue la última actualización y quién responde si algo se rompe. Instala pocas apps, revísalas cada cierto tiempo y retira las que ya no uses: cada integración activa es una puerta más.

¿Qué copias de seguridad necesita una tienda pequeña?

Ficheros y base de datos, con una copia fuera del propio servidor, con una frecuencia acorde a los pedidos que recibes y con una restauración probada. Una copia que nunca has restaurado no es una copia, es una suposición. La copia que hace tu proveedor de hosting es un buen complemento, pero no debería ser la única de la que dependes.

¿Search Console y Analytics sirven para lo mismo?

No. Search Console te enseña lo que pasa antes del clic: qué consultas te muestran, en qué posición apareces, qué páginas están indexadas y qué errores de rastreo hay. Analytics te enseña lo que pasa después del clic. Necesitas los dos, y Search Console tiene la ventaja de que no depende del consentimiento de cookies porque los datos vienen del lado de Google.

¿Qué prioridad tiene la facturación electrónica para una tienda pequeña en España?

Alta, pero informarse antes que gastar. Entre la Ley 11/2021 antifraude, el reglamento de sistemas informáticos de facturación y la factura electrónica entre empresas de la Ley 18/2022, el calendario ha cambiado varias veces. Consulta las fechas vigentes en la sede electrónica de la Agencia Tributaria y confirma con tu asesor qué te aplica y desde cuándo antes de contratar cualquier software.

¿Merece la pena un plugin gratuito con muchas funciones o varios pequeños?

Depende de cuántas de esas funciones vayas a usar. Un plugin que trae quince módulos y usas dos te carga el sitio con trece que no necesitas, y suele haber forma de desactivarlos. Varios pequeños te dan control pero multiplican los mantenedores de los que dependes. La regla práctica: cuenta cuántas funciones usarás de verdad y elige lo que menos código muerto deje.

¿Cuántas herramientas gratuitas son demasiadas?

No hay número mágico, pero sí una señal: cuando no puedas explicar en una frase qué hace cada una y qué datos toca, tienes demasiadas. Una tienda pequeña bien montada funciona con menos de diez piezas contando plataforma, medición, consentimiento, correo y copias.